Armoniom canta

Placer para unos, hobbie para otros, sueño por el que luchar de algunos, usado incluso como método desestresante… no es necesario ser un profesional de la canción para disfrutar de todos los beneficios que supone liberar la propia voz y cantar. En cualquier lugar y en cualquier momento.

Una canción o varias, tararear o cantar a viva voz, un par de minutos o durante horas…  a continuación los beneficios de cantar:

  • Mejora el estado de ánimo. Cantar ayuda a segregar endorfinas en el organismo que, en gran cantidad, producen sensaciones positivas y placenteras y, por eso, mejora el humor y el bienestar que se siente.
  • Tranquiliza y desestresa. Y no sólo por la liberación de endorfinas sino porque el hecho de cantar desplaza el foco de atención de las preocupaciones diarias que ocasionan malestar y ansiedad, así se liberan las tensiones.
  • Refuerzo del sistema inmunológico. El estrés es uno de los factores que daña las defensas del cuerpo. En consecuencia, si disminuyen los niveles de estrés, como hemos señalado en el punto anterior, se refuerza el sistema inmunitario, al erradicar unas de las variables que lo dañarían.
  • Ayuda a los bebés. Cantar a los bebés en su cuna les puede ayudar a conciliar el sueño y, en general, a mejorarles el estado de ánimo. Tal como comentábamos en líneas anteriores, gracias a las endorfinas que se segregan no sólo al cantar sino al escuchar.
  • Es un ejercicio aeróbico con todas las mejoras que ello conlleva. Al cantar, aumenta la oxigenación de pulmones y en sangre (ya que se emplea más aire que únicamente al hablar o respirar) y, por eso, mejora el estado general del organismo.
  • Se optimiza la respiración. Los seres humanos sabemos respirar. Y hemos aprendido a respirar y hablar de forma sincronizada sin dificultades. Ahora bien, el hecho de cantar implica mayor esfuerzo y oxígeno, por eso es necesario regular y adaptar los procesos de inspiración y espiración del aire.
  • Mejora la postura corporal. Debido al uso del diafragma al cantar, localizado en el centro del torso, casi de forma automática el cuerpo se endereza sin ser casi conscientes de ello. Los profesionales del canto, por su parte, sí que controlan la postura corporal y la correcta colocación del diafragma.
  • Puede actuar como proceso educativo. Muchos niños y jóvenes aprendieron inglés u otros idiomas, más fácilmente que en la escuela y de forma natural, cantando canciones en otros idiomas diferentes al castellano. Asimismo, cantar puede potenciar la memoria, por ejemplo recordando letras de canciones e incluso cantando el abecedario, las tablas de multiplicar…
  • A solas, cantar puede ayudar a mejorar la autoestima y la confianza en uno mismo.
  • En compañía, cantar actúa como un excelente cohesionador de grupo, sólo hay que pensar en el buen ambiente que se respira en los karaokes.
  • Todo el mundo puede cantar. Independientemente de su género, edad, condiciones físicas, habilidades vocales…


PEQUEÑAS CURIOSIDADES

  • La forma del cráneo de una persona es la que determina la fisonomía y el tamaño de la garganta / laringe que es la cavidad que actúa como caja resonadora al cantar y que determina el sonido que se emite.
  • Cantar de forma “correcta” (con afinación, ritmo, musicalidad…) en muy pocos casos es un don. En la inmensa mayoría de las personas es una capacidad aprehendida, no innata.
  • Muchísima gente adora cantar en la ducha y es porque las paredes normalmente lisas de los baños (en tanto que espacios cerrados) actúan como una cavidad sonora que mejora la calidad del sonido y, por lo tanto, suena de mejor manera.
  • Se pueden cantar canciones, tararear, susurrar melodías, cantar mantras, cantar om (más información en este post sobre Om), cantar las lecciones del colegio para memorizarlas, rapear, cantar oraciones…
  • Se podría decir que ya desde la prehistoria y el inicio de las civilizaciones, las investigaciones han descubierto como las danzas, y los cantos, jugaban un papel importante en las sociedades de la época.

Y tú… ¿te animas a cantar?

Hoʻoponopono

El Ho´oponopono es un arte hawaiano muy antiguo de resolución de problemas y modificación de pensamientos cuyas principales herramientas son el perdón y la reconciliación, acompañadas además del amor y el agradecimiento. El significado genérico de la palabra Ho´oponopono es “Enmendar, corregir un error” y, a grandes rasgos, se sostiene sobre los siguientes pilares:

  1. Todo lo que existe en nuestras vidas es un pensamiento, recuerdo o memoria que puede ser soltado, borrado o limpiado.
  2. Somos responsables de todo lo que vemos y existe en el universo y lo que hacemos o pensamos de forma individual afecta de forma global.
  3. El Ho’oponopono ayuda a borrar los pensamientos limitantes para traer paz y equilibrio a la vida.
  4. Los conflictos surgen de uno mismo, no son impuestos por la realidad externa, por eso es posible borrarlos.
  5. La Divinidad es quien limpia, nosotros facilitamos que así sea.

A grandes rasgos, éste mencionado sería el corazón conceptual del Ho’oponopono.  Ahora bien, es necesario conocer no sólo cómo surgió este concepto, sino las transformaciones que ha ido experimentando a lo largo de los siglos, adaptándose a cada época y tipos de sociedad para poder entender realmente su esencia y su utilidad.

Se podría considerar que existieron tres períodos importantes que definirían la existencia del Ho’oponopono: práctica tradicional, presencia de la sanadora Morrnah Simeona que recogió y actualizó todo el legado, y uso moderno a partir del Dr. Ihaleakalá.

ORIGEN

Las diferentes islas de la Polinesia fueron la cuna del Ho´oponopono y se estima que los primeros habitantes de Hawaii ya solían practicar este método (aunque no se usara propiamente esta palabra), por lo que las referencias se remontan al siglo XVIII.

Las investigaciones de historiadores revelan cómo en las culturas polinesias existían algunas concepciones particulares referentes a la sanación. A continuación, citamos algunas de ellas, a modo de ejemplo, aunque no corresponden siempre a las mismas zonas o épocas, pero sí que se observan patrones comunes:

  • Se creía que los errores cometidos por las personas en vida eran los causantes de enfermedades.
  • En algunos casos, también había un “intermediario”: los errores de las personas enfadaban a los dioses y estos enviaban enfermedades y castigos a las personas.
  • De forma más detallada: la ira o conductas sexuales inaceptables también podían ser el origen de enfermedades.
  • En otros casos, se entendía que la enfermedad, especialmente de un niño o joven, era consecuencia de los errores cometidos por el padre (visto así en alguna sociedad) o por ambos progenitores (en otras culturas).
  • También se aceptaba que las enfermedades eran un castigo por violar alguna ley espiritual.
  • Asimismo, la enfermedad podía ser el resultado de tensiones, iras, enfados o ausencia de perdón entre miembros de una familia o comunidad.

En todos estos casos, la restauración y restablecimiento necesarios para la sanación pasaba por la solicitud de perdón. En el caso de ofensa a los dioses, era necesaria la solicitud de perdón mediante la presencia de un sacerdote que orara o sanara y dirigiera las oraciones. Cuando no existía esta presencia solía tomar el mando y la dirección de las oraciones la persona de mayor edad y, por lo tanto, más respetada de una familia o grupo.

El entonces todavía no bautizado como Ho’oponopono, además, requería que la familia o comunidad se reuniera para realizar conjuntamente ese proceso de oración, discusión, confesión, arrepentimiento, restitución y perdón.

SIGLO XX

En 1976 Morrnah Simeona (1913 -1992), recuperó y unificó toda la tradición ancestral del Hoʻoponopono y la adaptó a la realidad social de su época y a los nuevos tiempos modernos. Mediante su trabajo, este arte hawaiano pasó a ser entendido como un proceso de resolución de problemas no sólo en comunidad, sino de forma más individual mediante un proceso psico-espiritual.

Morrnah Nalamaku Simeona fue la creadora de la Auto Identidad a través del Ho’oponopono. Ella fundó Pacifica Seminars en los años setenta, fue reconocida como una Kahuna lapa´au (sanadora) en Hawaii y distinguida como un Tesoro Viviente por el Estado de Hawaii en 1983.

Las ideas de Morrnah Simeona estaban adaptadas a su época cuando, cada vez más, las familias y comunidades no vivían en un mismo espacio y donde la individualidad se abría paso con fuerza, por ello era necesaria la adaptación a través de la Auto Identidad.

Son ideas de Morrnah Simeona:

 Limpia, borra, borra y encuentra tu propia PAZ. ¿Dónde? Dentro de ti.

El principal propósito de este proceso es descubrir la Divinidad dentro de uno mismo. El Ho’oponopono es un profundo regalo que nos permite desarrollar una mutua relación con la Divinidad dentro de nosotros y aprender a pedir que en cada momento, nuestros errores en pensamiento, palabra, acto y acción sean limpiados. El objetivo de este proceso es esencialmente lograr la libertad, la completa libertad del pasado.”

Asimismo, Simeone introduce por primera vez la presencia del Karma negativo, donde la persona acaba recibiendo y experimentado el efecto de las acciones causadas a los demás en un tiempo anterior.

HOʻOPONOPONO ACTUAL

Las concepciones actuales del Hoʻoponopono derivan de las últimas adaptaciones realizadas por el Dr. Ihaleakalá Hew Len, discípulo directo de Morrnah Nalamaku Simeona y que actualizó el concepto y aplicación de la Auto Identidad para que fuera más fácil y aplicable a las sociedades modernas. El proceso se individualizó todavía más y seguía permitiendo borrar no sólo de la propia persona sino de parientes anteriores y ancestros.

Actualmente, el Hoʻoponopono es una herramienta usada en múltiples y variados ámbitos y, de hecho, también empleada en las consultas de Armoniom.

Cuatro palabras constituyen el cuerpo conceptual de Hoʻoponopono a través del cual se articula la enmienda y corrección de errores por parte de la Divinidad. Estas cuatro poderosas palabras sanadoras deben repetirse con serena alegría y siendo consciente de que es la propia persona quien crea una situación difícil o los problemas, no los demás. Cuando se asume la responsabilidad y se limpia la memoria que crea esta situación, esto se acaba borrando también de las demás personas.

Aun así, estas cuatro palabras que componen Hoʻoponopono se recomiendan no sólo frente a un problema sino de forma regular y diaria y sin límite de repetición o de tiempo:

LO SIENTO
Al decirlo, la persona se siente responsable frente a una situación concreta, se erige responsable de su propia parte por el daño causado. Es un sentir por acciones propias y por cargas del pasado, propias o familiares.

PERDÓNAME
Se pide perdón como reparación frente a la Divinidad, es decir, frente a la parte más sabia del ser humano, da igual el nombre que se le quiera adjudicar. Perdón por la parte responsable que ha creado la situación y que se arrastra sin soltar.

GRACIAS
Es un agradecimiento a las memorias pasadas que se han materializado en una situación concreta y esa situación ofrece una oportunidad de limpieza de las memorias. La situación problemática lo que hace es mostrar aquello que debe ser limpiado. Y es por ello el agradecimiento. Asimismo, es un Gracias a la Divinidad por la escucha recibida.

TE AMO
El amor como energía transformadora positiva. Se declara amor a las memorias pasadas y se las libera de la situación conflictiva en la que se encuentran. El amor, a su vez, restaura el equilibrio alterado por una energía que no era positiva y armoniza. Lo que suele provocar sufrimiento es todo aquello que se ha creado sin amor, con rabia, desprecio o desvalorización.

Mediante la práctica del Ho’ponopono y, en concreto, de estas cuatro palabras (Lo siento, Perdóname, Gracias, Te amo) prácticamente al momento la mente se tranquiliza, el subconsciente se empieza a limpiar de estrés y un estado de paz interior empieza a aparecer sutilmente.

Cuando el subconsciente se limpia, cuando se empiezan a borrar las memorias pasadas y lo que este arte hawaiano definía como mala programación es cuando la persona se empieza a abrir a lo divino que existe en el interior de cada persona. Gracias al Ho’ponopono es posible dejar en manos de la Divinidad lo que ocurra a continuación, que es algo que ya no depende de la persona, quien ya ha cumplido su principal cometido, que es el perdón y la reconciliación.

No es misión de la propia persona la búsqueda de los resultados a un nivel racional sino el mantenimiento de una mente tranquila y en paz interior que permita que sea la solución la que aparezca por sí misma.

 

Fuentes:
–         Pascale Pech
–         Morrnah Simeona. Self-Identity through Hoʻoponopono, Basic 1, Pacifica Seminars (1990)
–         Joe Vitale. Cero límites: las extraordinarias enseñanzas del ho’oponopono, el método hawaiano para purificar tus creencias. Ediciones Obelisco, S.L. 2011
–         https://triskelate.com/meditacion-hooponopono-frases-y-oraciones

¿Qué es la Visualización?

Las visualizaciones son una herramienta terapéutica de uso muy frecuente en las consultas de Armoniom porque resultan de gran ayuda en el tratamiento con pacientes, ya sean usadas de forma única o bien en combinación con otras herramientas. En el siguiente post, vamos a hablar de sus características para conocer mejor uno de los recursos que actúan como puente entre el Consciente y el Inconsciente de la persona.

Una visualización es la creación y desarrollo de una imagen mental normalmente de un concepto abstracto, invisible o intangible; o un sentimiento o percepción.  Esta representación mental, en el caso de Armoniom, es siempre acompañada por la terapeuta Pascale Pech que estimula esta visualización, la guía (sin interferir) y la conduce / reconduce.

¿Para qué?

Son variados los objetivos que se pueden perseguir mediante el uso de las visualizaciones y esta amplia variedad es la que condiciona el tipo de visualización realizada: emociones negativas que fomentan depresiones,  ansiedad, temores, fobias… No hay que olvidar que la persona que acude a la consulta de Armoniom lo hace movida por la existencia de una molestia o daño, en la mayoría de los casos físico y recurrente. Por ello, en este caso, las visualizaciones pueden resultar de ayuda para localizar y hacer emerger, desde el inconsciente hacia el consciente,  el entramado de factores que pueden estar provocando esa afección física.

Las visualizaciones no son una herramienta de última generación ni recién descubierta sino que se ha utilizado durante miles de años en diferentes culturas, contextos y con variados objetivos. De hecho, por Internet es fácil encontrar listas de categorías y tipologías que buscan una clasificación de las visualizaciones: visualización científica, guiada, proyectiva, creativa, relajante, evasiva… No importan todas estas etiquetas. Las visualizaciones son visualizaciones y luego depende del uso que se haga de ellas; en nuestro caso, es un uso terapéutico.

De hecho, es un método usado por muchas personas de forma independiente con mayor o menor precisión. A modo de ejemplo, quizás es conocida la popularización desde hace unos años de las visualizaciones personales centradas en situaciones futuras de éxito de la persona, como herramienta para la consecución de esos fines. A raíz de un libro best-seller norteamericano de autoayuda, se extendió una corriente de pensamiento centrada en visualizar la vida que se deseaba como forma de estar más cerca de conseguirlo y como forma de atracción.

Otro ejemplo pueden ser las visualizaciones en busca de paz y tranquilidad. Se enseña a las personas que padecen ansiedad a visualizar espacios que les generen calma y serenidad  con el fin de acudir a ellos mentalmente cuando se encuentren alteradas.

En este sentido, y centrándonos en lo que sucede en las consultas de Armoniom, queremos hacer distinciones entre dos conceptos similares, pero no idénticos: Imaginación  y Visualización.

La Imaginación puede actuar al servicio de las Visualizaciones en ocasiones, pero quizás la mayor diferencia entre ambos conceptos es que, dentro de Armoniom, la Visualización se utiliza de forma libre y las imágenes surgen mentalmente, no son invocadas de forma concreta y detallada.

Un concepto Imaginado se ha creado de forma consciente, se ha provocado mentalmente, al persona lo “redirige” de forma consciente, es más concreto. No requiere ningún tipo de preparación.

Por su parte, la Visualización nace, aparece libremente sin condicionantes y por eso puede aportar información de mucha utilidad para la terapia. Ahora bien, se requiere una preparación previa: se busca un estado de relajación profunda que favorezca la aparición de la visualización.

Ejemplo de Imaginación: “Imagina un coche”. La persona lo imagina como quiere: color, año, modelo, en carretera, en autopista, cerrado, de juguete, descapotable, con gente dentro, sin ella, circulando, aparcado, al aire libre, en un concesionario, en un desguace, deportivo, monovolumen, con baca, tuneado, con la suegra dentro… las opciones a imaginar son innumerables.
Ejemplo de Visualización: “Visualiza la compasión”. Y algo surgirá… no se sabe qué, es libre y cada persona puede ir en líneas totalmente opuestas: es tan lícito visualizar una ardilla chino-coreana comiendo una bellota que la palabra “compasión” en el diccionario, como simplemente visualizar una pelota de tenis o toda la secuencia de una película… Las formas en las que el Inconsciente se puede manifestar no son innumerables, son infinitas…

¿Visualizar y/o meditar?

Otro de los conceptos con los que es posible confundir la visualización es con la meditación.

Al realizar momentos de meditación, el “aquí y ahora” se erige como el máximo objetivo. En multitud de ocasiones, las meditaciones persiguen un fin concreto: gestión del estrés, búsqueda de paz interior, crear o consolidar una sensación de bienestar, momentos privados de disfrute a solas, aumentar las emociones positivas (o convertir las negativas), mejora del estado físico e inmunológico… Y realmente las visualizaciones pueden ser una herramienta usada para meditar, dependiendo del método de meditación elegido.

Por sí solas, las visualizaciones centran la atención en la imagen creada y desarrollada. En las meditaciones es posible que aparezcan pensamientos, ideas u otras “interferencias” que simplemente hay que aceptar y dejarlas pasar. En cambio, en la visualización es posible poner el foco sobre la imagen que ha surgido: explorarla, entenderla, tratarla…

En definitiva, las visualizaciones son herramientas poderosas de gran utilidad en las consultas de Armoniom por toda la información que ofrecen para el tratamiento terapéutico de la persona y por todo el potencial curativo del que disponen.

Medicina vibracional, una sanación global (y II)

*Puedes leer la primera parte de este post, aquí.

Cuando un organismo, órgano del cuerpo humano, célula en última instancia, se debilita, vibra con una frecuencia más baja (más densa) y, si no puede reequilibrarse sola, necesita hacer uso de un recurso externo que le ayude en esa tarea, mediante el uso de la frecuencia adecuada a la vibración perdida.

Se puede considerar la célula como la unidad biológica básica, capaz de vibrar dentro de un rango, y las células son las que conforman los órganos del cuerpo humano, los tejidos, los músculos… Por lo tanto, cuando un órgano (u organismo) está dañado o alterado es porque se ha reducido su frecuencia a un ritmo mucho más lento; este hecho provoca que la energía no pueda fluir libremente ni alimentar correctamente la zona bloqueada. Así es como se crean los estancamientos energéticos causantes de enfermedades.

En este punto es necesario matizar que la visión de la célula como unidad biológica básica es muy restrictiva porque en realidad la célula funciona gracias a las funciones de los orgánulos que se encuentran en su interior y que constituyen toda su maquinaria. Pero, para simplificar, se visualiza la célula de esta manera.

Una vez identificado el origen y la causa del malestar, afección, enfermedad, zona bloqueada y/o órgano dañado, se utilizan recursos y herramientas de alta vibración que entren en contacto con el área dañada con el fin de provocar una subida de frecuencia que promueva su total recuperación.

Una densidad baja impide el flujo de energía mientras que, al elevar la frecuencia de vibración del órgano alterado, la energía recupera su orden y fluye adecuadamente. Este restablecimiento del equilibrio no permanece a nivel local sino que repercute de forma positiva en todo el organismo y en todos los planos / áreas del ser humano.

¿Por qué baja la frecuencia de un órgano o célula? Pueden existir tantas razones como personas en el mundo.

Todas las células tienen una función dentro del cuerpo humano, de la misma manera que todos los órganos desempeñan unas tareas y misiones concretas dentro de ese cuerpo. Y eso es idéntico en todas las personas de este planeta. Es algo incuestionable. No existe ni una sola persona en la faz de la tierra que respire y llene de aire sus pulmones… usando las rodillas, por ejemplo, ni nadie que se alimente por las axilas o que camine con las orejas: mismas formas y mismas funciones. Entonces, ¿por qué no existen curas universales que sirvan para todo el mundo ante una misma enfermedad?

Pues por una razón muy sencilla que la sanación vibracional tiene presente en sus tratamientos y que la medicina alopática ignora: la singularidad e individualidad de cada ser humano, más allá del factor meramente físico. Las diferencias entre seres humanos las establecen los genes, el origen, el ambiente, las experiencias, los pensamientos, las emociones, la nutrición escogida y el registro kármico, por citar sólo algunos elementos. Todos estos elementos pueden ser causa de enfermedades pero no pertenecen al plano físico, por lo tanto si se trata sólo el cuerpo… verdaderamente no se trata la dolencia.

Autosanación

Para la medicina vibracional, como ya apuntábamos en nuestro primer post (link), el concepto de autosanación es de vital importancia ya que los diferentes estados existentes en una persona (salud, enfermedad, proceso de curación) son una responsabilidad personal.

Por este motivo, los terapeutas no curamos a las personas, sino que somos colaboradores y orientadores de su propio proceso de sanación.  Y en este proceso nos servimos de diferentes recursos como pueden ser los siguientes, que son algunos ejemplos de los que uso en mi consulta: fitoterapia, meditación, visualizaciones, magnetismo, yoga, aromaterapia, homeopatía, varios fundamentos ayurvedas, litoterapia, algunos elementos de la medicina china tradicional, flores de Bach, musicoterapia, pautas nutricionales…

 

Fuentes y referencias:

  • Pascale Pech
  • [1] RICHARD GERBER, 1993. La curación energética: La revolucionaria medicina vibracional. Nuevas alternativas para sanar. Ediciones Robinbook, S.L. Publicación original 1988 en inglés.
  • [2] BÁRBARA ANN BRENNAN. 2008. Manos que curan, Ed. Martinez Roca.
  • RICHARD GERBER, 2011. La curación vibracional. Ed. Robin Book. Edición Tra.

 

Medicina vibracional, una sanación global (I)

Armoniom nace desde la sanación vibracional que se basa, a su vez, en lo que se podría considerar una nueva concepción médica, la Medicina Vibracional. Y aunque se haya acuñado este término de forma reciente en las últimas décadas, en realidad su concepto y filosofía son milenarios.

Se entiende como medicina vibracional, aquella en la que se percibe que la salud o enfermedad de un ser humano está relacionada con su cuerpo físico, sus pensamientos, sus emociones y su espíritu. Cualquier alteración, por exceso o por defecto, en cualquiera de estos elementos puede generar vibraciones (bajas) que alteran la armonía y el equilibrio existentes y, por lo tanto, debilitan su estado de salud.

Quizás queda más clara la concepción si se la compara con la medicina convencional (también llamada clásica o alopática), es decir, la medicina que se encuentra en la Seguridad Social en España, por poner un ejemplo. Para la medicina clásica, la dimensión física es la única existente para curar a una persona. Mediante tratamientos quirúrgicos o farmacéuticos se tratan los síntomas de la enfermedad que aqueje el cuerpo de una persona. ¿Las causas de esa enfermedad? Los médicos pueden argüir varios motivos: mala alimentación, sedentarismo, genética, algún traumatismo o… no se sabe el motivo, pero tampoco importa la causa. Fuera de esta ecuación quedan la mente, los pensamientos, los sentimientos y las emociones; nada de esto tiene relación ni influye en la salud de las personas.  Y así lo que ocurre es que cuando sólo se eliminan los síntomas no se puede considerar que haya una curación real.

¿Un ejemplo claro y muy sencillo que todo el mundo puede entender e incluso sentirse identificado? Persona que acude al médico con un dolor insoportable de hombros, cuello, espalda, pesadez… la medicina convencional realiza una comprobación física y receta un medicamento para aliviar / eliminar el dolor.

La medicina vibracional investiga la causa, atiende y “escucha” el cuerpo físico pero también atiende a las emociones, pensamientos y entorno del paciente, entre otras cosas. ¿Y si esos dolores  de hombros, cuello… son fruto del estrés, por decir algo? ¿Los medicamentos han solucionado el problema? No, han puesto un parche temporal, ni han identificado ni tratado la causa. La medicina vibracional busca una sanación, permanente, interna, con un paciente que se implique en su proceso, entienda y sea consciente de ello y, sobre todo, lo más importante, atiende a varios aspectos. Un ser humano no es sólo un cuerpo, por lo tanto, no se le trata sólo como un cuerpo.

El doctor Richard Gerber fue el primero en acuñar el término medicina vibracional y explicar, en su primer libro, las diferencias entre los dos tipos de medicina:

La práctica actual de la medicina [clásica] se funda en el modelo newtoniano de la realidad; en esencia ésta es una manera de ver el mundo que lo contempla como un complicado mecanismo. El médico abstrae el organismo considerándolo como una gran máquina, gobernada por el cerebro y el sistema nervioso periférico, por un ordenador biológico, en último término. Pero, ¿es en realidad el ser humano sólo una máquina, por estupenda que se nos describa?  […]

Mediante su famosa ecuación  E = mc2, Albert Einstein demostró científicamente que la energía y la materia son expresión dual de una misma sustancia universal; esa sustancia es la energía primaria o vibración de la que todos estamos formados. Es por esta razón que la empresa de intentar la curación del cuerpo mediante manipulaciones a este nivel básico, vibracional o energético, merece propiamente el nombre de medicina vibracional.” [1]

La medicina vibracional define al ser humano como un sistema de energías sutiles, multidimensionales y que interactúan entre ellas. La materia es energía comprimida, y los diferentes sistemas de energía vibran con frecuencias diferentes. Este tipo de sanación se centra en actuar a nivel energético modificando la frecuencia vibratoria que el individuo presente alterada,  con el propósito de reestablecer el equilibrio (físico, mental, emocional y espiritual).

La medicina vibracional entiende a los seres humanos como seres energéticos que, ante una enfermedad se pueden enfrentar a ella de una forma dual: por un lado la vertiente tradicional que comprende que intervenciones quirúrgicas y tratamientos farmacéuticos; y, por otro lado, la vertiente energética, mediantes fuentes y frecuencias de energía.

Las diferentes dimensiones energéticas que componen  un ser humano interactúan entre ellas de forma armónica y equilibrada, aunque con diferentes vibraciones. Siempre que se preserve esa armonía, se mantendrá el estado de salud; cuando se altera, es cuando la enfermedad hace su aparición, a causa del estancamiento de energía. Un estancamiento de energía produce una baja vibración (más densa) que imposibilita la libre circulación de energía, base del equilibrio y armonía.

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Imagen de las 7 dimensiones definidas por Bárbara Ann Brennan [2]: cuerpo etérico, cuerpo emocional, cuerpo mental, cuerpo astral, patrón etéreo, cuerpo celestial y patrón cetérico.
La medicina vibracional, al ser holística, considera al ser humano de forma global como un Todo y entiende, por tanto, que en cada una de sus células se encuentra la información del resto de células del cuerpo en los planos físico emocional y mental. Por lo tanto, se concibe la idea de que, al sanar el origen del daño, se sana al conjunto de la célula y, por consiguiente, la enfermedad desaparece.

Fuentes y referencias:

– Pascale Pech
– [1] RICHARD GERBER, 1993. La curación energética: La revolucionaria medicina vibracional. Nuevas alternativas para sanar. Ediciones Robinbook, S.L. Publicación original 1988 en inglés.
– [2] BÁRBARA ANN BRENNAN. 2008. Manos que curan, Ed. Martinez Roca.
– RICHARD GERBER, 2011. La curación vibracional. Ed. Robin Book. Edición Tra.