¿Qué es la Visualización?

Las visualizaciones son una herramienta terapéutica de uso muy frecuente en las consultas de Armoniom porque resultan de gran ayuda en el tratamiento con pacientes, ya sean usadas de forma única o bien en combinación con otras herramientas. En el siguiente post, vamos a hablar de sus características para conocer mejor uno de los recursos que actúan como puente entre el Consciente y el Inconsciente de la persona.

Una visualización es la creación y desarrollo de una imagen mental normalmente de un concepto abstracto, invisible o intangible; o un sentimiento o percepción.  Esta representación mental, en el caso de Armoniom, es siempre acompañada por la terapeuta Pascale Pech que estimula esta visualización, la guía (sin interferir) y la conduce / reconduce.

¿Para qué?

Son variados los objetivos que se pueden perseguir mediante el uso de las visualizaciones y esta amplia variedad es la que condiciona el tipo de visualización realizada: emociones negativas que fomentan depresiones,  ansiedad, temores, fobias… No hay que olvidar que la persona que acude a la consulta de Armoniom lo hace movida por la existencia de una molestia o daño, en la mayoría de los casos físico y recurrente. Por ello, en este caso, las visualizaciones pueden resultar de ayuda para localizar y hacer emerger, desde el inconsciente hacia el consciente,  el entramado de factores que pueden estar provocando esa afección física.

Las visualizaciones no son una herramienta de última generación ni recién descubierta sino que se ha utilizado durante miles de años en diferentes culturas, contextos y con variados objetivos. De hecho, por Internet es fácil encontrar listas de categorías y tipologías que buscan una clasificación de las visualizaciones: visualización científica, guiada, proyectiva, creativa, relajante, evasiva… No importan todas estas etiquetas. Las visualizaciones son visualizaciones y luego depende del uso que se haga de ellas; en nuestro caso, es un uso terapéutico.

De hecho, es un método usado por muchas personas de forma independiente con mayor o menor precisión. A modo de ejemplo, quizás es conocida la popularización desde hace unos años de las visualizaciones personales centradas en situaciones futuras de éxito de la persona, como herramienta para la consecución de esos fines. A raíz de un libro best-seller norteamericano de autoayuda, se extendió una corriente de pensamiento centrada en visualizar la vida que se deseaba como forma de estar más cerca de conseguirlo y como forma de atracción.

Otro ejemplo pueden ser las visualizaciones en busca de paz y tranquilidad. Se enseña a las personas que padecen ansiedad a visualizar espacios que les generen calma y serenidad  con el fin de acudir a ellos mentalmente cuando se encuentren alteradas.

En este sentido, y centrándonos en lo que sucede en las consultas de Armoniom, queremos hacer distinciones entre dos conceptos similares, pero no idénticos: Imaginación  y Visualización.

La Imaginación puede actuar al servicio de las Visualizaciones en ocasiones, pero quizás la mayor diferencia entre ambos conceptos es que, dentro de Armoniom, la Visualización se utiliza de forma libre y las imágenes surgen mentalmente, no son invocadas de forma concreta y detallada.

Un concepto Imaginado se ha creado de forma consciente, se ha provocado mentalmente, al persona lo “redirige” de forma consciente, es más concreto. No requiere ningún tipo de preparación.

Por su parte, la Visualización nace, aparece libremente sin condicionantes y por eso puede aportar información de mucha utilidad para la terapia. Ahora bien, se requiere una preparación previa: se busca un estado de relajación profunda que favorezca la aparición de la visualización.

Ejemplo de Imaginación: “Imagina un coche”. La persona lo imagina como quiere: color, año, modelo, en carretera, en autopista, cerrado, de juguete, descapotable, con gente dentro, sin ella, circulando, aparcado, al aire libre, en un concesionario, en un desguace, deportivo, monovolumen, con baca, tuneado, con la suegra dentro… las opciones a imaginar son innumerables.
Ejemplo de Visualización: “Visualiza la compasión”. Y algo surgirá… no se sabe qué, es libre y cada persona puede ir en líneas totalmente opuestas: es tan lícito visualizar una ardilla chino-coreana comiendo una bellota que la palabra “compasión” en el diccionario, como simplemente visualizar una pelota de tenis o toda la secuencia de una película… Las formas en las que el Inconsciente se puede manifestar no son innumerables, son infinitas…

¿Visualizar y/o meditar?

Otro de los conceptos con los que es posible confundir la visualización es con la meditación.

Al realizar momentos de meditación, el “aquí y ahora” se erige como el máximo objetivo. En multitud de ocasiones, las meditaciones persiguen un fin concreto: gestión del estrés, búsqueda de paz interior, crear o consolidar una sensación de bienestar, momentos privados de disfrute a solas, aumentar las emociones positivas (o convertir las negativas), mejora del estado físico e inmunológico… Y realmente las visualizaciones pueden ser una herramienta usada para meditar, dependiendo del método de meditación elegido.

Por sí solas, las visualizaciones centran la atención en la imagen creada y desarrollada. En las meditaciones es posible que aparezcan pensamientos, ideas u otras “interferencias” que simplemente hay que aceptar y dejarlas pasar. En cambio, en la visualización es posible poner el foco sobre la imagen que ha surgido: explorarla, entenderla, tratarla…

En definitiva, las visualizaciones son herramientas poderosas de gran utilidad en las consultas de Armoniom por toda la información que ofrecen para el tratamiento terapéutico de la persona y por todo el potencial curativo del que disponen.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *